Cartas que no enviarás: escribir para soltar
A veces, las palabras que más necesitamos decir no son para otros, sino para nosotros mismos.
Escribir una carta que no enviarás es un acto de liberación silenciosa: te permite vaciar el corazón sin miedo, sin expectativa de respuesta.
Las cartas no enviadas son una forma de diálogo interior.
Puedes escribir a una persona, una versión de ti mismo, un recuerdo, una etapa, incluso a un miedo.
No importa el destinatario: importa la sinceridad.
Inténtalo de esta forma:
- Elige un destinatario.
- Empieza con: “Hay algo que nunca dije…”
- No corrijas ni suavices tus emociones.
- Cuando termines, guarda la carta, quémala o entiérrala.
El ritual de cerrar una carta es también el de cerrar un ciclo.
Estas cartas son espejos que muestran lo que ya no necesitas cargar.
Escribir para soltar no borra lo vivido: lo integra.
Dejar ir no es olvidar, es darle un lugar a lo que fue.
Permítete soltar en las páginas de Terra Oliva Silvestre.
Tu diario puede ser el lugar donde tus emociones encuentren paz.
Explora Terra Oliva Silvestre aquí
“Carta que no enviaré”
Una plantilla guiada con tres secciones: Lo que quiero decir, Lo que siento al escribirlo, Lo que me permito soltar hoy.
Lectura complementaria recomendada:
La hora de la estrella — Clarice Lispector, “Escribo para saber que estoy viva.” .
Una obra que nos enseña que escribir no es solo contar, sino transformar el dolor en conciencia.