El diario como espejo: cerrar un ciclo, abrir otro
Todo diario tiene un final, y todo final contiene un comienzo.
Cuando llegas a las últimas páginas, no estás cerrando un cuaderno: estás cerrando una versión de ti.
Mirar hacia atrás con gratitud es una de las formas más poderosas de sanar.
El diario funciona como un espejo de tu evolución.
Cuando lo abres al azar y lees lo que escribiste meses atrás, descubres que ya no eres el mismo.
Has cambiado. Has crecido. Has soltado.
- Revisa las primeras páginas de tu diario actual.
- Escribe una carta a esa versión de ti que empezó a escribir.
- Agradece lo que te enseñó.
- Cierra el diario con una frase de cierre que te inspire para el siguiente.
Esa carta es un puente entre tu pasado y tu presente.
Deja un espacio para lo que vendrá: las páginas aún en blanco de tu nuevo ciclo.
Cerrar un diario no es un adiós, sino un “hasta pronto”.
Cada fin contiene una semilla de inicio.
Cierra tu ciclo con Terra Niebla y escribe tu siguiente comienzo.
Tu próxima historia comienza en una nueva página.
Ejercicio práctico:
“Cierre de ciclo personal”
Escribe sobre: Lo que aprendí, Lo que agradezco, Lo que deseo para el nuevo comienzo.
Lectura complementaria:
Mary Oliver, The Summer Day — “Dime, ¿qué piensas hacer con tu única y salvaje vida?" .
Un recordatorio luminoso de que cada día es una oportunidad para elegir conscientemente cómo queremos vivir y escribirnos.