Las estaciones del alma: escribir según el ciclo vital
Nada en la naturaleza es lineal, y tú tampoco lo eres.
Hay momentos de brote, de flor, de cosecha y de caída.
El problema es que solemos juzgarnos cuando entramos en invierno interior, cuando la energía baja o la inspiración se detiene.
Pero si aprendemos a escribir según nuestra estación, descubrimos que cada fase tiene su propósito.
La escritura puede acompañar el ritmo de tus estaciones emocionales.
Imagina que cada una representa un tipo de página:
- Primavera: escribir ideas nuevas, proyectos, ilusiones.
- Verano: registrar momentos de plenitud, gratitud, expansión.
- Otoño: reflexionar, cerrar ciclos, soltar.
- Invierno: escribir para sanar, descansar, aceptar la pausa.
Cada mes, identifica en qué estación emocional te encuentras y escribe una entrada breve con tres partes:
- Qué florece en mí,
- Qué estoy cosechando,
- Qué necesito soltar.
Reconocer tu estación te permite vivir con mayor compasión hacia ti mismo.
La escritura se convierte en tu calendario interior.
No fuerces la primavera cuando tu alma necesita invierno.
Todo florece, incluso lo invisible, cuando le das tiempo.
Fluye con tus ciclos.
El diario Terra Raíz te acompaña en cada estación de tu proceso interior.
Ejercicio práctico
“Mi Estación Actual”
Plantilla con cuatro cuadros para reflexionar: Primavera (nuevos comienzos), Verano (energía), Otoño (soltar), Invierno (descanso).
Lectura complementaria
“Permítete ser el principio y el fin de algo al mismo tiempo.” — Rainer Maria Rilke, Cartas a un joven poeta.
Una lectura ideal para acompañar el reconocimiento de tus estaciones: Cartas a un joven poeta, de Rilke, un recordatorio de que toda pausa y toda duda forman parte del proceso creativo.